SANTO DOMINGO. La deuda del sector público no financiero (SPNF) de República Dominicana hasta noviembre del 2016 era de US$26,558 millones, representando un 37.1% del Producto Interno Bruto (PIB), según las estadísticas registradas en la Dirección General de Crédito Público.
En 2012, la deuda pública del SPNF era US$19,463.3 millones, lo que quiere decir que en unos cuatro años la misma ha registrado un incremento de US$7,094.7 millones.
De esta deuda, la externa representa el 65.24%, y está contemplada en los préstamos que han otorgado organismos internacionales, como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Banco Mundial (BM), la Corporación Andina de Fomento (CAF), el Fondo Monetario Internacional (FMI) y otros.
En tanto que la deuda interna, que representa un 34.75% del total del (SPNF), está contemplada en los bonos del tesoro avalados por distintas leyes, así como en la banca comercial y otras instituciones financieras, entre otros instrumentos.
En los datos que registra Crédito Público también se puede observar que la deuda externa representa un 24.2% del PIB y los préstamos internos significan un 12.9% del PIB.
Las estadísticas también muestran que en 2013 la deuda pública alcanzó los US$23,203.8 millones, y de esa cantidad pasó a US$23,809.1 millones en 2014 y en el 2015 llegó a US$ 24,154.6 millones.
A finales del 2015, un informe del FMI proyectaba que para 2020 la deuda pública consolidada del país llegaría a alrededor de un 54% del PIB.
Para aquella ocasión, el economista Ernesto Selman consideró que con la tendencia de ese momento, la deuda pública en República Dominicana se proyectaba insostenible.
“Cuando tú ves que un “Estado o una corporación tiene que pagar 20%, en 2017, 25% de sus ingresos sólo para pagar los intereses de su deuda, te está diciendo que hay un problema serio de sostenibilidad de la deuda, y en eso es que está el gobierno dominicano”, indicó Selman en diciembre de 2015.
La economista Jackeline Mora, consultada también en ese momento, expresó que la sostenibilidad de la deuda depende de varios factores, entre los cuales citó la tasa de interés y el crecimiento económico. “Si nosotros logramos crecer a una tasa más alta, pues es posible que no lleguemos a ese porcentaje (54% del PIB de deuda pública), y si llegamos a disminuir el costo de esa deuda, pues entonces ciertamente el nivel de sostenibilidad puede ser mayor”, precisó.
En tanto que el economista Pavel Isa, quien habló ayer para Diario Libre, entiende que deuda pública de República Dominicana no ha llegado a un punto de insostenibilidad, pero que al ritmo que va el país en ese sentido sí se está acercando a un punto donde no hay muchas alternativas. Además destacó que es preocupante que el país se siga endeudando para pagar intereses.
Transparencia del gasto
Pavel Isa expresó que para sanear el gasto público primero hay que transparentarlo. Además dijo que es ineludible que el ajuste de las finanzas públicas incluya una racionalización del gasto y un incremento de los ingresos públicos.
 
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